Cómo leer etiquetas nutricionales si tienes diabetes
La parte frontal del envase vende; la tabla nutricional permite comparar. Para la glucosa, comienza por la porción y los carbohidratos totales.
Paso 1: tamaño y número de porciones
Toda la información corresponde a la porción indicada. Si el envase contiene dos porciones y lo consumes completo, multiplica calorías, carbohidratos, sodio y demás valores por dos. La porción de la etiqueta no necesariamente es la cantidad recomendada para ti.
Paso 2: carbohidratos totales
Los carbohidratos totales ya incluyen azúcar, almidón y fibra. Para contar carbohidratos, utiliza esta cifra y el número real de porciones. No evalúes un alimento solo por “azúcares”: un producto sin azúcar añadida puede contener mucho almidón.
Paso 3: fibra y azúcares añadidos
La fibra ayuda a la saciedad y suele acompañar alimentos menos refinados. “Azúcares añadidos” distingue lo incorporado durante el procesamiento del azúcar presente naturalmente. La FDA indica que 5% del valor diario o menos es bajo y 20% o más es alto, como regla general.
Comparación de 30 segundos
Compara productos usando la misma cantidad: primero carbohidratos totales por porción real, después fibra, azúcares añadidos, sodio y grasas saturadas. Revisa ingredientes para detectar jarabes y granos refinados, pero recuerda que la lista por sí sola no informa la cantidad.
Preguntas frecuentes
¿Debo restar toda la fibra para obtener carbohidratos netos?
No siempre. Las reglas varían y los efectos individuales también; si cuentas carbohidratos para insulina, sigue el método de tu equipo.
¿“Sin azúcar” significa sin carbohidratos?
No. Puede contener almidón u otros carbohidratos; revisa carbohidratos totales.